La marcha arrancó desde la plaza de la Sublevación Nacional Eslovaca (SNP), pasó por varias calles del centro y finalizó en el sitio de partida, donde se prendieron miles de velas. Al recorrido se sumaron personas de todas las edades, que portaron pancartas antifascistas.
Igualmente, en Banská Bystrica, más de 200 personas se reunieron en la plaza SNP de esa ciudad para decir "no" al fascismo. Las personas portaron banderas esvásticas tachadas y carteles con consignas como "Banská Bystrica no es ultraderechista", "No permitamos que se repita la historia" o "Adiós a la cordura".
Esta acción fue organizada por la plataforma ciudadana "No en nuestra ciudad", que junto a los ciudadanos que se movilizaron en las redes sociales, expresó así su rechazo al Partido Popular Nuestra Eslovaquia presidido por Marian Kotleba.