La familia de Jan Antonín Baťa que fue el fundador de la homónima fábrica de zapatos y uno de los hombres más ricos de la ex Checoslovaquia, pide una remuneración por sus bienes confiscados tras la segunda guerra mundial en el marco de los llamados Decretos de Beneš.
La solicitud de recompensa fue ya enviada a la cartera de Finanzas eslovaca y actualmente se está analizando. Los bienes confiscados que los descendientes de Jan Antonín Baťa piden recompensar alcanzan el valor de como mínimo mil millones de euros. En el caso de que la solicitud terminara exitosamente los Baťa prometen invertir el 100% del dinero recibido en Eslovaquia.
Ladislava Hudzovičová