En febrero de este año el ciudadano Roman Cerulík presentó una demanda ante el Tribunal Regional de Nitra en la que solicitaba que se revisara y fuera suspendida cautelarmente la decisión de la Oficina del distrito de Nitra la Oficina de no tomar en cuenta el impacto medioambiental que representa la construcción de la fábrica de Jaguar Land Rover.
"Desde agosto del año pasado, llevo diciendo que el órgano de protección del medio ambiente y la Agencia Eslovaca para el Fomento del Comercio y las Inversiones (SARIO) distorsionaron los datos necesarios para determinar la obligatoriedad o no de evaluar el impacto de esta inversión en el medio ambiente. La autoridad estatal, es decir, el Ministerio de Medio Ambiente, sobre la base de datos engañosos declinó evaluar el impacto de esa inversión en el medio ambiente y en la salud de la población", aseveró Cerulík.
"En el plan inicial del inversor aparecían 440 puestos de estacionamiento. Dado que la cifra no sobrepasaba los 500 no estaban obligados a solicitar una evaluación del impacto ambiental. Esta información fue intencionalmente adulterada. En el plan actual, sometido a la evaluación del impacto, el inversor cita 3.900 puestos de estacionamiento y aparcamientos", añadió.
El Tribunal Regional de Nitra ha rechazado la demanda de Cerulík y el 1 de abril le notificó su veredicto al representante legal del demandante. Cerulik afirma que la decisión del tribunal es sorprendente, puesto que los tres fabricantes de automóviles que operan en Eslovaquia tuvieron que someterse obligatoriamente a la evaluación del impacto de su actividad sobre el medio ambiente.