Eslovaquia tiene ante sí dos retos. La necesidad de mejorar la educación y la creación de instituciones de calidad a todos los niveles de la administración, tanto pública como estatal, lo que elevaría la confianza de los eslovacos en el Estado. Así se manifestó el jefe de Estado, Andrej Kiska, ayer en un evento de Naciones Unidas, convocado para poner en práctica los objetivos globales sostenibles, es decir, la llamada Agenda 2030. El presidente eslovaco se encuentra de visita oficial en Nueva York donde hoy firmará en la sede de la ONU el Acuerdo de París contra el cambio climático.
Eva Kopecká, Foto: AP/TASR