Con respecto a Rusia, los papeles se invierten. Eslovaquia, con un 31%, es el país que más se fía de los rusos, por delante de Hungría (17%), Chequia (16%) y Polonia que cierra el listado con un 9%.
Así se deriva de una encuesta comparativa entre los países del V4 realizada el verano pasado sobre una muestra representativa de la población adulta. En Eslovaquia participaron 1.067 personas.
"La confianza de los eslovacos en Rusia podría estar determinada por la Rusofilia de la generación de Štur, la experiencia vivida por los eslovacos tras la Segunda Guerra Mundial o los avances tecnológicos alcanzados por la agricultura eslovaca durante el Socialismo. En Polonia, la desconfianza hacia Rusia está profundamente enraizada en la experiencia histórica y se mantiene en el discurso político actual", asegura Olga Gyarfášová, del Instituto de Asuntos Públicos (IVO).