Los manifestantes portaban pancartas que decían "Basta ya de Fico" o "Kaliňák a la cárcel". A decir de los iniciadores de la protesta, a través de la evasión fiscal y el IVA ficticio, Bašternák sólo en 2012 consiguió sustraer de las arcas del Estado ocho millones de euros.
Varios políticos y líderes de la oposición participaron en la manifestación y se dirigieron a la ciudadanía desde una tribuna improvisada en el lugar.
El primer ministro, Robert Fico, ha declarado que la oposición ha organizado esta concentración sobre la base del odio, con el objetivo de desestabilizar el país ante nuestra Presidencia en el Consejo de la UE y desviar la atención de las graves sospechas de delitos cometidos por algunos líderes opositores.