En la prisión de Prešov han develado una placa conmemorativa por las víctimas del comunismo y aquellos que fueron condenados injustamente.
Al acto solemne asistieron algunos ex presos políticos y la placa fue bendecida por el arzobispo grecocatólico Milan Lach. Jozef Baník, vicejefe de la Confederación de los reclusos políticos eslovaco afirmó en esta ocasión que la carretera que conducía a la prisión fue una “autopista al infierno“ y que los que se encontraron en ella fueron los verdaderos martires del regimen totalitario, entre ellos muchos sacerdotes, patriotas y monjes.
Ladislava Hudzovičová