"Los Juegos Olímpicos no son sólo una fiesta del deporte, sino también de grandes ideas". Así lo expresó el jefe de Estado eslovaco, Andrej Kiska, el jueves durante la apertura oficial de la Casa de Eslovaquia en Río de Janeiro. Kiska estuvo acompañado de su homólogo checo Miloš Zeman.
El programa comenzó con la intervención del presidente del Comité Olímpico Eslovaco, František Chmelár, quien dio la bienvenida a los invitados.
Kiska, al dirigirse a los presentes, señaló además: "La Casa de Eslovaquia debe ser un pedazo de nuestro país que permita mostrar nuestra hospitalidad, nuestro plato nacional (los halušky), el vino, la borovička, pero sobre todo, mostrar que en Eslovaquia viven personas fantásticas. Espero volver aquí nuevamente y que juntos en los próximos días podamos celebrar algún éxito".
Dos horas más tarde, los mandatarios de Eslovaquia y Chequia asistieron a la inauguración de la Casa de la República Checa en Rio.