Tal y como reconoció el premier eslovaco Robert Fico, tras la reunión de Gobierno que tuvo lugar la semana pasada en la ciudad de Košice, nuestro país no tiene por el momento alternativa a la potente industria automovilística eslovaca.
Con todo, afirmó que Eslovaquia tiene que esforzarse en atraer a nuestro territorio la mayor parte de componentes que utiliza dicha industria en nuestro país, de manera que la disminución de la demanda que se registra durante los primeros ocho meses del presente aňo evite cualquier tipo de modificación de la estructura del PIB eslovaco. Fico recordó que Eslovaquia es el país más industrial de Europa, si tenemos en cuenta la distribución del Producto Interior Bruto y por ello debe intentar mantener el millón de automóviles anuales fabricados en las tres fábricas situadas en nuestro territorio, muchos de los cuales se venden en el mercado interior.