Según declaraciones del presidente del Parlamento eslovaco Andrej Danko el referéndum se ha mostrado en nuestras latitudes como un instrumento poco efectivo. Las palabras de Danko hacían clara alusión a la consulta popular sobre las cuotas de redistribución de los refugiados que tuvo lugar el pasado sábado en Hungría y que fue declarada inválida dada la baja participación ciudadana. "Es necesario percibir el estado de ánimo de la población, pero esto no debe ser forzado políticamente. Aunque no hubo una participación elevada, el mensaje del referéndum ha sido claro, que la gente en nuestras latitudes no se identifica con la redistribución automática de los refugiados", aseveró Danko, añadiendo al mismo tiempo que si una consulta similar se hubiera realizado en Eslovaquia, habría significado una pérdida de dinero.
Por otro lado, el jefe de la Diplomacia eslovaca, Miroslav Lajcak, afirmó que independientemente del resultado de ese referéndum hay que entender que la migración es un desafío para toda la UE y los Estados miembros deben encontrar las respuestas adecuadas para solucionar la crisis.
Richard Sulik, líder de SaS, el mayor partido de la oposición, asegura que el resultado del referéndum húngaro no debería ser subestimado. "Si bien es cierto que sólo el 40% de los votos fueron válidos, casi todos se oponían a las cuotas de refugiados", acentuó.