Los primeros ministros de los países que integran el Grupo de Visegrado (Chequia, Eslovaquia, Hungría y Polonia) acordaron ayer durante el encuentro que sostuvieron en la capital húngara, Budapest, que presentarían una postura conjunta frente a la nueva propuesta de Directiva sobre seguridad nuclear que promueve la Comisión Europea, con el fin de garantizar la seguridad y el buen estado de las plantas nucleares que operan en los países miembros de la Unión.
“No puedo imaginarme que la Comisión pretenda asumir competencias excepcionales en el ámbito de la seguridad nuclear. Esta es una tarea que le corresponde a cada estado nacional y a las organizaciones internacionales pertinentes. Un traspaso de poderes en este ámbito conllevaría a una politización del asunto“, apostilló el premier eslovaco Robert Fico. Eslovaquia, a decir del premier, se niega a cualquier intento de politizar la producción de energía eléctrica dentro del marco comunitario.