"No se puede chantajear a los votantes. Nadie en el mundo puede permitirse decirles a los votantes que si no se pronuncian en un referéndum como él quiere, entonces renunciará". Con estas palabras se pronunció el premier eslovaco Robert Fico en la sesión de preguntas al gobierno, al referirse a los resultados del referéndum celebrado en Italia, donde los ciudadanos de ese país rechazaron los cambios constitucionales propuestos por el primer ministro Matteo Renzi.
Fico ha responsabilizado directamente a Renzi de la desestabilización que pueda producirse en la zona del euro en los próximos meses.
Renzi quería renunciar inmediatamente después del referéndum del domingo pero el presidente italiano Sergio Mattarella le pidió que no lo hiciera hasta tanto no se aprobara la Ley de Presupuestos del Estado para 2017 en el Senado, lo que finalmente ocurrió el miércoles.