En opinión del primer ministro Robert Fico el 2016 fue un año próspero para la economía eslovaca. La tasa de paro descendió a un nivel significativo y creció el empleo, sin embargo, el gran reto sigue siendo cómo lograr que la evolución positiva de la economía se traduzca en la mejora de la calidad de vida de la población.
José Portuondo, Foto: SITA