Después de la investidura del presidente estadunidense, Donald Trump, es muy probable que la OTAN aumente la presión sobre sus aliados europeos para que aumenten su aportación a la alianza militar. Así lo expresó ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Miroslav Lajčák. El acuerdo existente establece que cada país miembro está debería destinar a defensa un 2% de su PBI. Eslovaquia aportará este año unos 998 millones de euros, una cifra que representa un 1,19% del PBI.
Eva Kopecká Foto: TASR