Ayer, durante la evaluación del cumplimiento de las tareas propuestas en 2016 y la presentación de las que atañen a 2017, el jefe del estado, Andrej Kiska, constató que las fuerzas armadas eslovacas no están en buen estado y no cumplen sus compromisos contraídos con la OTAN. A decir del presidente se trata de un problema a largo plazo. El estado, según Kiska, engaña a sus ciudadanos, no les dice la situación real en que está la defensa y la seguridad. El mandatario apeló al jefe de la cartera de Defensa, Peter Gajdoš, para que sea insistente sobre este tema en el seno del gobierno.
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR