En el mes de febrero la inflación aumentó hasta el nivel de un 1,2% en comparación interanual. Según los analistas este nivel es el más alto desde el mes de agosto de 2013, siendo al mismo tiempo la dinámica del crecimiento más rápida que lo que esperaba el Banco Nacional Eslovaco (NBS). El crecimiento de los precios al consumo se debe sobre todo a la subida de los precios de los productos alimenticios y de los coches usados. A decir del economista Ľubomír Koršňák, "no se espera una posterior aceleración de la inflación, tal y como no se espera que frene de manera relevante el consumo interno en Eslovaquia".
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR