El Parlamento ha rechazado la propuesta de la enmienda a la Ley, presentada por dos diputados de la oposición, de poner límite de precio a la compra de coches para altos funcionarios del país.
El límite propuesto era de 40.000 euros. “Esta propuesta tomaba en consideración tanto la necesidad de utilizar un coche representativo, como la responsabilidad de los altos representates del país hacia los ciudadanos. El precio de las limusinas debería respetar las posibilidades del presupuesto estatal y el nivel de vida de la mayoría de la población eslovaca“, argumentaron Richard Sulík y Ľubomír Galko, presentadores de la enmienda a la Ley. Richard Sulík, antes de las elecciones parlamentarias, organizó un referendum sobre este tema y recibió el apoyo de 878.000 votantes.