El presidente eslovaco, Andrej Kiska, ayer participó en el acto que con motivo del Día de victoria sobre el fascismo se celebró en la población de Kalinov, en la región de Medzilaborce.
A decir de Kiska, la ideología del odio fue derrotada militarmente el 8 de mayo de 1945 pero no hemos conseguido destruirla totalmente. "Esos horrores no pueden ser ignorados, ni podemos sentirnos indiferentes ante lo sucedido. Tenemos que contrarrestar cualquier manifestación de odio con todos los medios legales disponibles", añadió.
Con ocasión de esta fecha, el presidente otorgó órdenes de Estado a dos veteranos rusos y a dos ucranianos que participaron en las batallas por la liberación de Eslovaquia. Uno de ellos, Nikolaj Alexandrovič Melnikov, acudió personalmente a recoger la orden estatal.
El ministro de Defensa, Peter Gajdoš, quien también asistió a ese acto, recordó que en Kalinov la mayoría eran jóvenes. "Hay que apreciar la paz. La celebración de actos en recordación de los horrores de la guerra, no sólo debería ser parte de la enseñanza en las escuelas, sino también de la preparación militar de nuestros jóvenes y niños", añadió.