El jefe de Estado, Andrej Kiska, aceptó ayer el reto de jugar una partida de ajedrez hecho de forma pública por Lucia Kopičáková, una niña de 10 años proveniente de la localidad de Lučenec. La partida que tuvo lugar en el Palacio Presidencial duró aproximadamente media hora y terminó con el abandono del mandatario eslovaco. Lucia Kopičáková se dedica al ajedrez desde hace cuatro años y todos los días entrena varias horas.
Eva Kopecká Foto: TASR