El ministro de Defensa, Peter Gajdoš, en la reunión de ministros de Defensa de los países miembros de la OTAN celebrada el jueves en Bruselas se comprometió a cumplir las obligaciones que Eslovaquia contrajo en la cumbre de líderes europeos del mes de mayo. Esto quiere decir que los soldados eslovacos el próximo año operarán en el Báltico, en el marco de la llamada "Presencia Avanzada Reforzada".
En la reunión Gajdoš también confirmó el interés de nuestro país en enviar una unidad eslovaca de formación a Irak y elevar el gasto militar en 2020 hasta el 1,6% del PIB. En virtud de una solicitud presentada por la Alianza noratlántica, no se descarta la posibilidad de aumentar el número de soldados eslovacos en la operación "Apoyo Decidido" en Afganistán.