La Confederación de Uniones Sindicales (KOZ por sus siglas en eslovaco) ha propuesto un incremento del salario mínimo interprofesional en 2018 hasta 492 euros y afirma que no cederá en sus demandas. Los representantes de los empleadores se han negado a tomar parte en las negociaciones con los agentes sociales, alegando que de todas maneras será el Gobierno, al igual que en años anteriores, el que tome la decisión final.
La Federación de Asociaciones y Uniones de Empleadores considera que las negociaciones en torno al salario mínimo son innecesarias y, por eso ha propuesto a sus interlocutores sociales hablar de un nuevo mecanismo, en base al cual el salario mínimo pueda ser regulado periódicamente en función de indicadores predeterminados.