La República Checa y la República Eslovaca han expresado recientemente su disconformidad con la última propuesta de la Comisión Europea para crear la oficina de un fiscal europeo.
A decir del ministro eslovaco de justicia, Tomáš Borec, después de haber sostenido un encuentro oficial con su homóloga checa Marie Benešová, Eslovaquia no ha rechazado completamente dicha idea. A decir de Benešová, la República Checa por el momento critica esta propuesta porque piensa que la creación de una nueva oficina no aumentará la efectividad en la lucha contra el crímen en la comunidad.
Peter Sabaček