El primer ministro eslovaco Robert Fico cumplimentó ayer su visita oficial de un día a la vecina Austria, donde se entrevistó con su homólogo, Werner Faymann, y fue recibido por el presidente austriaco, Heinz Fischer.
“Eslovaquia espera que la política de desarrollo de la energía nuclear aprobada el Gobierno sea respetada por Austria“. Así lo manifestó Fico en la capital austriaca. Fico, a este respecto, alertó del peligro que conllevaba que la politización del tema de la seguridad nuclear. En la sede de la Academia Diplomática de Viena, al intervenir en una conferencia, el premier eslovaco elogió el buen estado de las relaciones bilaterales, resaltando que entre Austria y Eslovaquia no había ninguna cuestión pendiente. Fico citó varios ejemplos de excelente cooperación en los ámbitos de la infraestructura y las inversiones. Por otro lado, recordó que las predicciones de algunos políticos del vecino país, tras la apertura de la frontera en 2004, de que el mercado laboral de Austria sería invadido por una fuerza de trabajo barata proveniente de Eslovaquia no se habían cumplido. En cuanto al auge que las manifestaciones de extremismo están teniendo últimamente en algunos países europeos, Fico apostó por la necesidad de adoptar medidas nuevas que impidan la propagación de ese fenómeno y citó como ejemplo a nuestro país, donde los partidos políticos de corte extremista no tienen prácticamente márgen de maniobra.