La directora del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO, Mechtild Rössler, y el secretario de Estado eslovaco de Medio Ambiente, Norbert Kurillo, ayer sostuvieron una reunión en la que hablaron de cómo utilizar la marca UNESCO para promover el crecimiento económico en las regiones menos desarrolladas de Eslovaquia, así como también de la aplicación del Programa de Patrimonio Mundial y Turismo Sostenible.
Poľana, según la cartera de Medio Ambiente, tiene que ser un ejemplo de gestión forestal tradicional, en el que la conservación de la naturaleza debe ir de la mano con el desarrollo del turismo. La representante de la UNESCO, en compañía de la directora de la Administración del Área de Paisaje Protegido, Vladimira Fabriciusova, visitará esa región.
La directora del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO participará en un debate abierto con representantes del sector privado, empresarios locales, representantes de la comunidad académica y expertos de los ministerios de Medio Ambiente, Exteriores y Cultura. El objetivo es buscar soluciones que permitan promover la marca UNESCO en combinación con la protección de los recursos naturales y el turismo.
Eslovaquia es parte la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural desde 1993 y hasta la fecha ha inscrito en el listado de la UNESCO siete monumentos, cinco de los cuales son culturales y dos son naturales.