El presidente eslovaco, Andrej Kiska, ayer, durante el encuentro que sostuvo con los representantes de los cuidadores de personas, afirmó que nuestro país no es un Estado social. "No hay gente que se ocupe de los ancianos y los discapacitados, disminuye la cantidad de cuidadores porque muchos de ellos se marchan al extranjero. El problema radica en que la actividad del cuidador no está bien remunerada en Eslovaquia", destacó Kiska.
El Ministerio de Empleo, Asuntos Sociales y Familia, a decir del presidente, debería ocuparse más de este asunto.
José Portuondo Foto: SITA