El presidente de la República Eslovaca, Andrej Kiska, ha decidido repartir su salario correspondiente al mes de septiembre entre los familiares de las víctimas mortales del accidente de tráfico ocurrido recientemente cerca de la ciudad de Prievidza. Cada una de las familias recibirá 600 euros. A decir de Kiska, mucha gente puede quedar afectada por situaciones de este tipo y, en tales casos, merece toda la ayuda del Estado. A decir del jefe de Estado, Eslovaquia no es un Estado social.
Peter Sabaček Foto: SITA