El ministro de Finanzas de Eslovaquia, Peter Kažimir, que pasó a la segunda vuelta de la votación secreta para elegir al nuevo presidente del Eurogrupo ayer lunes, declaró que renunció a su candidatura después de la primera ronda para ayudar a que triunfara el portugués Mario Centeno.
Tras finalizar la votación Kažimir felicitó al ganador y confirmó que en la fase final había renunciado para que se cumpliera el objetivo de los Socialistas Europeos de que este cargo tenía que ser ocupado por alguien que tuviera una visión política similar a la del último jefe del Eurogrupo Jeroen Dijsselbloem.
"Estoy dispuesto a cooperar con él. Respeto sus conocimientos y habilidades. No lo tendrá nada fácil, estamos esperando un semestre de cambios complejos, se trabaja en la nueva arquitectura de unión monetaria", precisó Kažimír.