El jefe de Estado, Andrej Kiska, nombrará mañana jueves a Mojmír Mamojka, Jana Laššáková y Miroslav Ďuriš para el cargo de juez del Tribunal Constitucional, poniendo fin, de esta manera, al conflicto de tres años que ha mantenido con el Parlamento Eslovaco. Así lo confirmó ayer el mandatario eslovaco en el Palacio Presidencial en reacción a la decisión del Tribunal Constitucional con sede en Košice que en su veredicto ordenó cubrir los tres puestos vacantes con los candidatos que habían sido propuestos. A decir de Kiska, no se trataba de un conflicto de competencias sino de una controversia sobre la misión que debe cumplir el Tribunal Constitucional.
Eva Kopecká, Foto: TASR