A pesar de que Ucrania es desde hace tiempo una de las prioridades de la política exterior eslovaca, ni el primer ministro Robert Fico ni el jefe de Estado Ivan Gasparovic han hecho comentario alguno en torno a la violenta actuación de las fuerzas del orden público contra los participantes de las manifestantes pacíficas en Kiev.
La cartera de Exteriores, dirigida por el experimentado diplomático, Miroslav Lajcak, se ha limitado a decir que está siguiendo de cerca cómo evoluciona la situación y el curso que van tomado las protestas, en las que parte de la población exige un mayor acercamiento de Ucrania a la UE.
“La intervención violenta de los órganos del orden público contra las personas que protestaban de forma pacífica durante la noche del sábado está en contradicción con los principios que el presidente ucraniano Viktor Yanukovich en la recién finalizada cumbre de Vilna declaró que respetaría“, aseveró Peter Susko, del departamento de prensa de la Cancillería eslovaca.