En caso de que los propietarios de terrenos privados afectados por una carga medioambiental no estén de acuerdo con la eliminación de la contaminación, el Estado podría expropiarlos. Esta medida, que entrará en vigor a partir del mes de marzo, debería pasar por procedimiento legislativo de urgencia. Su autor, el ministro del Medio Ambiente, László Sólymos, ha respondido de esta manera al previsto saneamiento del depósito de basura situado en el barrio bratislavense de Vrakuňa, donde el problema atañe a los terrenos de tres propietarios. "Creo que no existe mayor interés común que el saneamiento de un depósito de basura tóxica", enfatizó el ministro.
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR