“No fue una ceremonia habitual de despedida, como a la que estamos acostumbrados en estas latitudes, sino un homenaje a su vida. La gente cantaba, bailaba, no se sentía esa sensación de luto. A pesar de todo ello está claro que toda Africa del Sur sintió un fuerte dolor por la pérdida de Mandela y por haber perdido con él una autoridad moral“, informó el jefe de la Diplomacia eslovaca Miroslav Lajčák después de su regreso de Johanesburgo, donde tomó parte en el funeral.
“Ha sido un honor para mí representar a Eslovaquia en este acontecimiento“, aňadió Lajčák.
Ladislava Hudzovičová