El ciudadano eslovaco al que las autoridades del aeropuerto Charleroi, situado al sur de Bruselas, no permitieron que el 23 de febrero tomara un avión rumbo a Bratislava, porque se corría el riesgo de que ocasionara problemas a bordo, ha fallecido en un hospital de Bélgica. El hombre de 40 aňos, tras abordar el vuelo, supuestamente comenzó a comportarse de manera violenta y empujo a una de las azafatas, por lo que el capitán de la nave se negó a despegar del aeropuerto y llamó a la policía federal. El individuo fue detenido por los agentes del orden, pero cuando estos intentaban pacificarlo, sufrió un paro cardiaco. Posteriormente, fue trasladado a un hospital, donde después de estar varios días en coma falleció.
Según otras fuentes, el eslovaco fue sacado de la aeronave porque no le permitió al personal del vuelo verificar la validez de su boleto. El incidente ha sido confirmado para la agencia TASR por el departamento de comunicación del aeropuerto de Charleroi. Sin embargo, los representantes del aeropuerto se han negado a ofrecer detalles dado que la Procuraduría ha abierto una investigación.