En relación con el caso del ex agente ruso Sergei Skripal, Eslovaquia ha llamado a consultas a su embajador en la Federación Rusa. El primer ministro Peter Pellegrini lo considera un acto diplomático serio que en los 25 años de existencia de la República Eslovaca nunca había sido aplicado. A decir de Pellegrini, Eslovaquia forma indudablemente parte de la UE y la OTAN y cumple todos los compromisos que se desprenden de su membresía con la mayor responsabilidad, pero a la vez mantiene el derecho de tomar sus propias decisiones, sobre todo en casos tan delicados como éste. El presidente Andrej Kiska pide que el Gobierno adopte análogas medidas a las que han tomado nuestros socios de la UE. El politólogo Eduard Chmelár, por el contrario, opina que Andrej Kiska no tiene derecho a pedirlo del Gabinete. A su decir, resulta peligroso que la cabeza del Estado se convierta en abogado de los intereses de otro país. El embajador británico en Eslovaquia Andrew Garth aprecia el paso de Eslovaquia, añadiendo sin embargo que se siente desengañado. El ex primer ministro Robert Fico ha expresado su satisfacción por el hecho de que nuestro país haya adoptado una actitud prudente. A decir del jefe de la Asamblea Nacional, Andrej Danko, desde su punto de vista llamar a consultas a nuestro embajador en Rusia es lo máximo que podemos hacer.
Diferentes reacciones a la respuesta eslovaca ante el caso de Skripal
29. 03. 2018 13:36 | Actualidad
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR