Por vigésimo aňo consecutivo ayer domingo se encendió la luz de Belén en el Lomnický štít, el punto habitado más alto de toda Eslovaquia, a una altura de 2633 metros sobre el nivel del mar.
La luz, que fue entregada por una agrupación de scouts a los trabajadores del Instituto Hidrometereológico eslovaco y de la Academia de Ciencias eslovaca, brillará en este lugar durante las próximas fiestas de Navidad, a la vista de los trabajadores del complejo metereológico y de todos aquellos visitantes que suban hasta este punto.
Hilari Ruiz de Gauna i Torres