A la casa de hielo esculpida en los Altos Tatras, en la localidad de Hrebienok, por el artista eslovaco František Bálek, ahora habrá que aňadir otra nueva atracción turística. Se trata de un muro de bloques de nieve que tendrá casi 60 metros de largo, un metro y medio de ancho y tres metros de altura y cuya construcción se llevará a cabo en la misma localidad.
“La muralla china de Eslovaquia, como algunos ya han bautizado al mencionado muro, deberá estar lista a finales de enero, antes de que comience el Tatry Ice Master, certamen al que este aňo vendrán artistas de Europa, Rusia y de Japón“ apostilló Lenka Maťašovská, directora ejecutiva de Turismo en la región de los Altos Tatras.
José Portuondo