El Gobierno eslovaco debe tomar medidas en un plazo de dos semanas con relación a la mano de obra del extranjero para así agilizar el proceso administrativo y lograr que los trabajadores extranjeros puedan unirse cuanto antes a los trabajadores eslovacos en nuestras fábricas. "La situación en el mercado laboral es crítica y, en estas circunstancias no se puede responder a la demanda de pedidos, lo que nos hace poco competitivos", acotó el primer ministro Peter Pellegrini.
Marcela Gregorcová Foto: TASR