El surgimiento de Checoslovaquia fue un acto revolucionario que requería coraje, valentía personal, liderazgo y una visión fuerte. Así se manifestó ayer el Jefe de la Diplomacia eslovaca Miroslav Lajčák después de la apertura de la conferencia bajo el lema: "¿Hacia dónde se dirigen las diplomacias checa y eslovaca?" en la capital checa, Praga. Lajčák inauguró la conferencia junto a su homólogo checo Tomáš Petříček.
Peter Sabaček Foto: TASR