Los miembros del Gobierno eslovaco están escandalizados con la situación en Ucrania, considerando de absolutamente inaceptable la muerte de los civilistas tras la intervención policial en Kiev.
El jefe del Gobierno Robert Fico aseveró: ”Estamos tristes y asombrados por el acontecer en Ucrania. Invitamos a todas las partes involucradas a contenerse y evitar la violencia. También apelamos a los responsables órganos ucranianos que respeten el derecho de agruparse”. Según Pavol Hrušovský, jefe del grupo parlamentario del partido KDH, Eslovaquia no puede callar, si en las calles de Kiev cada día suceden actos de violación. ”Lo que pasa en Ucrania considero el intento de establecer la totalidad. Además, Ucrania es nuestro mayor vecino y a la vez el único no adherido hasta ahora en las estructuras europeas. Si la situación en Kiev empeora dramáticamente, puede tener influencias económica y de seguridad también en Eslovaquia”, aňadió Hrušovský. Según Ján Figeľ, jefe del KDH, el único camino para Ucrania razonable es respetar los principios democráticos y llevar el diálogo entre el Gobierno y la oposición. Jozef Kollár, líder del movimiento NOVA, ha criticado la intervención policial diciendo: ”Apelamos a los representantes del poder gubernamental que aprueben inmediatamente las medidas necesarias para impedir otra ola de represión”. El jefe de la Diplomacia eslovaca Miroslav Lajčák está desilusionado con la aprobación de las leyes, que hacen más rigurosas las reglas de agruparse, por el Parlamento Ucraniano. ”No lo veo como un camino para conseguir la paz y solucionar la crisis”, dijo Lajčák.