Según se desprende del acuerdo aprobado ayer por el Comité de Exteriores de la Asamblea Nacional, el Gobierno eslovaco debería oponerse a la firma del Pacto Global de la ONU sobre la Migración. De este acuerdo se desprende además que Eslovaquia no debería tomar parte en la conferencia en Marrakech. Este documento tiene solamente carácter recomendatorio, pero ha despertado reacciones diversas entre los políticos eslovacos. El ministro de Exteriores Miroslav Lajčák insiste en que Eslovaquia participe en la conferencia y que explique allí sus objeciones. "Si no nos sentamos a la mesa, entonces seremos parte del menú", ha dicho a este respecto Lajčák. Más en el tema del día de mañana.
Mária Mangová Foto: TASR