"Eslovaquia no corre ningún riesgo en relación con el conflicto en el Mar de Azov, pero estamos preparados para responder inmediatamente si es necesario". Así se manifestó el jefe del Gobierno Peter Pellegrini durante la reunión del Centro de Análisis de Seguridad Nacional. El ministro de Exteriores Miroslav Lajčák declaró que lo más importante es rebajar la tensión, determinar quién ha sido el responsable de lo sucedido con base al derecho internacional y tomar medidas para que no vuelva a suceder algo similar. Según Lajčák, adoptar inmediatamente sanciones contra Rusia sería poco razonable. "Lo que nos debería interesar a todos es que no se produzcan conflictos de este tipo. Eso es lo más importante", afirma el jefe de la Diplomacia Eslovaca.
A decir de Pellegrini, Eslovaquia espera que la situación se resuelva por la vía diplomática. "Nuestro país en este asunto no va a oponerse a la postura de la UE y la OTAN", acotó el primer ministro.