Los países de Grupo de Visegrado (Polonia, Eslovaquia, Hungría, Chequia) han realizado un llamamiento a las partes en conflicto en Ucrania a detener la espiral de violencia. La escalada posterior de la crisis amenaza el futuro de Ucrania y puede llevar a su completa desestabilización, dice el documento aprobado el pasado miércoles por los primeros ministros de los países miembros del V4.
Los jefes de Gobierno Donald Tusk (Polonia), Robert Fico (Eslovaquia), Viktor Orbán (Hungría) y Bohuslav Sobotka (Chequia) se reunieron en Budapest y expresaron su profunda preocupación por los acontecimientos de Ucrania. ”Rechazamos la violencia. Estamos convencidos de que no existe ninguna razón legítima para su justificación. También nos inquieta el significativo papel de los grupos radicales en el actual acontecer de Ucrania”, declaró el primer ministro eslovaco, aňadiendo que Ucrania tiene que buscar la manera de cómo solucionar la crisis democráticamente. ”No es posible entrar en un diálogo con miembros de grupos radicales”, apostilló Fico.