En relación con el incendio que derribó la aguja y el parte del techo de la Catedral de Notre Dame en París, el jefe de Estado eslovaco Andrej Kiska ha escrito un mensaje en las redes sociales calificando el hecho de tragedia nacional que no sólo ha conmovido a los franceses, sino también a toda Europa y el mundo. "Es como si hubieran muerto millones de historias de todos los que hemos podido tocar este templo sagrado", añadía.
El primer ministro Peter Pellegrini también expresaba su profundo dolor por lo sucedido en un mensaje publicado en las redes sociales. "Cada evento que destruye el trabajo de las manos del hombre es lamentable y triste. Mucho más triste aún es cuando el patrimonio histórico y cultural, de valores incalculables, es víctima del fuego. Mirando las imágenes del incendio de la conocida mundialmente Catedral de Notre-Dame en París, me siento extremadamente triste y mis pensamientos están con el pueblo francés", decía la nota.