Eslovaquia es un aliado importante de la OTAN y no sólo un país en la periferia. Así lo constataron el pasado viernes, tras salir de la sesión de la Asamblea Parlamentaria de Primavera de la OTAN celebrada en el Castillo de Bratislava, varios líderes políticos eslovacos, incluidos la ministra del Interior Denisa Saková, el vicepresidente del Parlamento Bela Bugár, el jefe de la Delegación Permanente del Parlamento eslovaco ante la Asamblea de la OTAN Martin Fedor y el miembro de la comité parlamentario de Asuntos Europeos, Martin Klus.
"Les mostramos a nuestros socios que Eslovaquia no es un país de la periferia de Europa, sino que realmente nos encontramos en el centro", alegaba Martin Fedor.
En un tono similar se pronunciaba Bela Bugar, añadiendo que es extremadamente importante que Eslovaquia pueda estar en el centro de los debates.
Martin Klus, por otro lado, destacó que en Bratislava se habló de la guerra comercial proclamada por Donald Trump, de los proyectos comerciales de Alemania y Rusia y de las armas que Turquía ha comprado a Rusia.