Según la ayer aprobada enmienda al Código Penal, los condenados a la cadena perpetua podrán aprovechar la nueva opción de pedir, después de 25 años de prisión, la libertad condicional. "No hay que temer que los peores criminales salgan de la cárcel", afirmaba el ministro de Justicia, Gábor Gál. A su decir, las condiciones para obtener la libertad condicional son muy rigurosas. "El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos ha decidido que los castigos sin posibilidad de liberación van en contra de los derechos humanos", añade Gál.
Mária Mangová Foto: TASR