El nombramiento de los llamados "Spitzenkandidat"ha sido el obstáculo principal que impidió que llegaran a buen puerto las negociaciones que tuvieron lugar en Bruselas para renovar los altos cargos de las instituciones de la Unión Europea. Con estas palabras se manifestaba ayer el primer ministro eslovaco Peter Pellegrini.
A decir de Pellegrini, las negociaciones transcurrieron sin un minuto de descanso desde el domingo por la tarde hasta el lunes al mediodía. Dijo además que para Eslovaquia era más importante la calidad del candidato que el hecho de que este hubiera sido el principal candidato de un grupo determinado. Los primeros ministros de Polonia y Chequia, Mateusz Morawiecki y Andrej Babiš, respectivamente, alegaron que Timmermans, el cabeza de lista del Grupo Socialista, es una persona que aumentaría la división dentro de la UE.