El presidente del Parlamento, Pavol Paška, el primer ministro, Robert Fico y el jefe de Estado, Ivan Gašparovič, todos miembros del Consejo de Seguridad de la República Eslovaca, se reunieron en horas de la tarde de ayer en el Palacio Presidencial para tratar los últimos acontecimientos en Ucrania y ver de qué manera esta crisis podría afectar a los intereses eslovacos. A la reunión también asistió el ministro de Exteriores Miroslav Lajčak.
El Consejo tomó la decisión de reforzar los controles en la frontera oriental de Eslovaquia ante el aumento de la tensión en la península de Crimea.
“El objetivo fundamental es evitar la entrada ilegal al espacio Schengen de ciudadanos de terceros países a través de nuestra frontera y, por otro lado, aplicar medidas que permitan proteger mejor los intereses de Eslovaquia en las regiones próximas a la frontera“, apostilló el primer ministro, Robert Fico, en rueda de prensa.