Hoy, 25 de marzo de 2013, se cumplen veintiseis años de la manifestación que desembocó en los acontecimientos que precedieron a la caída del comunismo en Checoslovaquia.
El día 25 de marzo de 1988 tuvo lugar en Bratislava, en la plaza de Hviezdoslav, una manifestación muy tranquila de creyentes que exigían una mayor libertad religiosa, rechazaban la censura en la prensa religiosa y la persecución de los sacerdotes católicos. La llamada manifestación de las velas, organizada por los emigrantes eslovacos y por la organización católica clandestina en Eslovaquia, recibió ese nombre por el hecho de que la gente expresaba su descontento llevando en sus manos velas encendidas. En primer lugar, la gente que participaba en la manifestación exigía el cumplimiento de recomendaciones sobre el respeto a los derechos humanos, reaccionando así a las opiniones de la representación política oficial que declaraba que dentro del país había libertad religiosa y la gente podía asistir a la Iglesia, pero la realidad era otra. Las personas que protestaron en una de las plazas principales de la ciudad fueron golpeadas brutalmente por los órganos policiales.