El Parlamento eslovaco ayer ratificó el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, un instrumento que impide la transferencia de armas en las que exista un riesgo sustancial de que éstas sean utilizadas para cometer violaciones de los derechos humanos o del derecho humanitario internacional, o para menoscabar el desarrollo sostenible.
El mencionado tratado fue aprobado por la ONU en abril del aňo pasado. Para que Eslovaquia se adhiera plenamente a este convenio falta ya solamente la firma del Presidente eslovaco.
Mária Mangová