La segunda jornada del encuentro de los jefes de la Diplomacia de la OTAN en Bruselas estuvo dedicada ante todo a Georgia y Afganistán. Los ministros apreciaron el desarrollo político en Georgia apelando a que ese país contínue en sus esfuerzos de democratización.
Los representantes de Georgia y los ministros de exteriores se unieron para rechazar el acontecer en Ucrania. En la cena informal, la situación ucraniana siguió siendo el tema principal de los debates. Miroslav Lajčák, jefe de la Diplomacia eslovaca, declaró a este respecto:“En las últimas semanas la situación europea de la seguridad ha cambiado de una manera significativa y la OTAN tiene que reaccionar. Si hasta ahora la OTAN llevaba sus operaciones lejos de las fronteras de sus países miembros, después de lo sucedido en Maidán, tiene que fortalecer su posición en su propio territorio.“