Según el ministro de Agricultura y del Desarrollo Rural, Ľubomír Jahnátek, Eslovaquia tiene el mejor sistema de control de la seguridad de los productos alimenticios de todos los países de la UE. “Garantizamos un control completo de todos los elementos que entran en la cadena alimentaria, desde la protección de la salud de las plantas, las buenas condiciones de la cría de los animales hasta la seguridad del forraje.
Todo lo que entra en la producción de los alimentos está continuamente y rigurosamente controlado“, afirmó Jahnátek. En la industria cárnica, a decir de Vladimír Ševčík, director de una empresa cárnica, los productores eslovacos tienen más límites y restricciones que sus colegas extranjeros y por eso quedan más desaventajados en el mercado. “Por ejemplo, el jamón producido en Eslovaquia no puede contener el colorante E120 que provoca la coloración del producto. Sin embargo, los productores checos lo usan y también exportan su jamón a Eslovaquia“, afirmó Ševčík.